Tu edificio se puede llenar de chinches

Tu edificio se puede llenar de chinches

Desactivado Por Plagas Urbanas

 

Por David Brunat

Tu edificio se puede llenar de chinches y las plataformas de compraventa de casas de segunda mano son las más utilizadas por los internautas españoles, por encima de las que ofrecen alquileres turísticos o las de transporte compartido.

Las autoridades avisan de que es «un problema de salud pública en auge» con un 20% más de casos al año. Los pisos turísticos y la compra de muebles de segunda mano, en el foco.

Las chinches eran una especie de insectos prácticamente erradicada en España en los años 90. Hoy, sin embargo, su presencia crece de forma exponencial y lo hace, principalmente, en bloques de viviendas, a diferencia de décadas anteriores en las que estos molestos bichos se concentraban en hoteles y albergues. Una de las razones es la proliferación de alojamientos turísticos por todo el país, que hace que personas (y maletas) procedentes de todo el mundo transiten por tranquilas comunidades de vecinos en grandes ciudades y entornos rurales. Otra explicación es la práctica de comprar y vender bienes de segunda mano a través de portales de internet y aplicaciones como Wallapop. Esa mesita tan cuidada y barata puede ser en realidad una trampa.

Una reciente guía de prevención y control de la Junta de Andalucía señala directamente el problema. «¿Qué debemos saber sobre la infectación de chinches?», reza el documento. «Que la infectación de alojamientos turísticos y viviendas por esta especie es un problema de Salud Pública en auge. Su interés sanitario radica en que son parásitos que pueden causar picaduras a los habitantes de las viviendas o alojamientos que infestan».

Las chinches eran una especie de insectos prácticamente erradicada en España en los años 90. Hoy, sin embargo, su presencia crece de forma exponencial y lo hace, principalmente, en bloques de viviendas, a diferencia de décadas anteriores en las que estos molestos bichos se concentraban en hoteles y albergues. Una de las razones es la proliferación de alojamientos turísticos por todo el país, que hace que personas (y maletas) procedentes de todo el mundo transiten por tranquilas comunidades de vecinos en grandes ciudades y entornos rurales. Otra explicación es la práctica de comprar y vender bienes de segunda mano a través de portales de internet y aplicaciones como Wallapop. Esa mesita tan cuidada y barata puede ser en realidad una trampa.

«La infectación de alojamientos turísticos por esta especie es un problema de Salud Pública en auge», advierte la Junta de Andalucía

Una reciente guía de prevención y control de la Junta de Andalucía señala directamente el problema. «¿Qué debemos saber sobre la infectación de chinches?», reza el documento. «Que la infectación de alojamientos turísticos y viviendas por esta especie es un problema de Salud Pública en auge. Su interés sanitario radica en que son parásitos que pueden causar picaduras a los habitantes de las viviendas o alojamientos que infestan».

Clientes de un hostal fotografían una plaga de chinches en Andalucía

«La gente cree que esto de las chinches es una cosa de la Segunda Guerra Mundial, pero las plagas se han disparado en unos pocos años», confirma Milagros Fernández de Lezeta, directora general de la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (Anecpla). «Antes se concentraban en franjas geográficas muy concretas como la Costa del Sol o en los albergues del Camino de Santiago. Ahora están por todas partes, en todas las comunidades autónomas, y se han disparado en domicilios particulares, entre ellos los apartamentos turísticos».

Y advierte: «Una plaga de chinches en un bloque de viviendas es especialmente delicada porque no cuentan con especialistas o protocolos de prevención, a diferencia de los hoteles. Los insectos pasan de piso en piso por los enchufes, las grietas o los conductos de ventilación y si no se aplica un tratamiento eficaz la plaga puede ser devastadora. Necesitamos concienciar cuanto antes a la población, hacer que la gente esté atenta a su presencia y que entienda que no tiene nada que ver con la suciedad ni hay de qué avergonzarse. La casa más limpia puede sufrir una plaga».