La transmisión de Covid-19 mediante aerosoles que contienen el virus SARS-CoV-2 viable se considera demostrada. El Ministerio de Sanidad ha publicado un documento técnico en el que se revisan las evidencias científicas disponibles, se evalúa el riesgo de transmisión por esta via y se valoran las medidas de prevención conocidas.

La inhalación de aerosoles contaminados con el coronavirus SARS-CoV-2 se considera una via de transmisión de la Covid-19, especialmente en espacios cerrados y mal ventilados. Se consideran aerosoles las partículas diminutas (menores de 100 µm) capaces de permanecer suspendidas en el aire durante un tiempo variable, desde segundos hasta horas.

El Ministerio de Sanidad ha publicado un documento técnico centrado en esta nueva via reconocida de transmisión de la Covid-19, los aerosoles generados por una persona infectada, que se suma a las ya conocidas: por contacto directo con una persona infectada, por contacto indirecto (fómites) y por las gotículas o gotas de Flugge.

En el documento se revisan las evidencias científicas que permiten afirmar que esta via de transmisión es posible: que los aerosoles contengan virus viable, que estos virus tengan capacidad de producir infección y que los aerosoles con el virus tengan acceso a los tejidos diana del cuerpo humano (diferentes partes de las vias respiratorias).

También se analizan los factores que influyen en el mayor o menor riesgo de la generación de aerosoles con virus viable de SARS-CoV-2 y su transmisión, que se consideran dependientes del emisor y del receptor del virus, del nivel de transmisión comunitaria y de las condiciones ambientales, especialmente en interiores cerrados y mal ventilados.

covid-19

Algunos de los factores relacionados con el aumento del riesgo de transmisión por aerosoles son: hablar en volumen alto, la actividad física intensa, llevar la mascarilla mal ajustada, aforo alto de personas en un espacio, disminución de la distancia interpersonal, aumento del tiempo de emisión y de exposición, y la falta de ventilación en interiores.

Medidas de prevención

Las medidas de prevención para evitar la transmisión del virus SARS-CoV-2 deben seguir una estrategia combinada de medidas de protección, de forma que el uso conjunto de más de una medida permita alcanzar una mejor protección. Hay que tener en cuenta que ninguna de las medidas de protección es 100% eficaz por sí misma para evitar la transmisión.

Las recomendaciones, según las evidencias analizadas y la factibilidad son:

Dependientes de la persona

  • El uso correcto de la mascarilla, es una medida muy efectiva para limitar la emisión de bioaerosoles, así como evitar la inhalación de los mismos. 
  • Mantener distancia física interpersonal, locales  bien ventilados y reducción de aforos.
  • Reducir la emisión de aerosoles: Disminuir el tono de voz, evitar gritar. Reducir los niveles de ruido ambiental (lugares públicos) para favorecer que se pueda hablar en tono bajo
  • Realizar al aire libre el mayor número de actividades posibles, ya que la mayoría de la transmisión se produce en interiores
  • Evitar en lo posible los ambientes interiores concurridos y mal ventilados.
  • Reducir el tiempo de permanencia en ambientes interiores.

Dependientes del ambiente interior 

  • Ventilación natural o mecánica de espacios interiores
    – Los sistemas de climatización deben evitar la recirculación de aire  y  maximizar la entrada de aire exterior 
    – Realizar la ventilación natural cruzada para asegurar la renovación del aire interior con aire exterior
    – Evitar flujos de aire entre personas en los ambientes interiores mal ventilados, ya que pueden transportar aerosoles emitidos por personas infectadas.
    – Cumplir las recomendaciones de operación y mantenimiento de los sistemas de climatización y ventilación de edificios y locales
    – Se aconseja una ventilación mínima, mediante aportación de aire exterior, de 12,5 litros/segundo/persona, y ventilaciones superiores cuando la actividad desarrollada implica emisión elevada de aerosoles (ejercicio intenso, canto, etc.).
    – Los medidores CO2 pueden ayudar a comprobar si la ventilación es adecuada
     
  • Retención de bioaerosoles y purificación del aire
    – Filtración de aire: usar filtros de aire con la eficacia más alta posible, asegurando el caudal de aire recomendado y según las especificaciones del sistema de ventilación.
    – Cuando no puedan aplicarse las medidas anteriores se pueden utilizar sistemas de purificación autónomos, con filtros HEPA.
    ​- Tratamientos germicidas: de forma excepcional y en ambientes interiores donde no se pueda ventilar, filtrar ni purificar el aire, se puede valorar el uso de tratamientos germicidas.

En general, la ventilación mecánica, la filtración y purificación del aire y los tratamientos germicidas deben realizarse con la supervisión de personal técnico especializado.