Por la empresa Biodal

Aunque sean siempre la última opción, los productos biocidas son herramientas útiles a la hora de realizar tratamientos de control de plagas. Su uso debe estar perfectamente justificado y deben aplicarse de tal forma que no supongan impacto alguno para la salud de las personas, las especies no diana y el medio ambiente. Los insecticidas se emplean durante las labores de desinsectación, siendo alguno de los más utilizados los geles para eliminar cucarachas u hormigas. En las desratizaciones, se usan cebos rodenticidas, los conocidos raticidas, fabricados en forma de bloque, pasta, grano o líquido. Sin embargo, para el control de otras plagas urbanas también frecuentes como las aves, palomas, gorriones o estorninos ¿se puede aplicar algún producto químico? ¿Existen los avicidas?

En junio de 2014, el Comité de Biocidas de la Agencia Europea de los Productos Químicos (ECHA) autorizó el dióxido de carbono, como producto TP15. Éstos son los denominados Avicidas, empleados para el control de las aves por medios distintos a la repulsión o la atracción. Según el dictamen de la ECHA, el CO2 está autorizado para el sacrificio de gansos, tras su captura alrededor de los aeropuertos, con el fin de mejorar la seguridad aérea. Este producto debe ser utilizado como parte de una estrategia integrada de control de plagas, en las que se apliquen previamente métodos alternativos como el manejo adecuado de pastos y cultivos entorno a los aeródromos, la instalación de equipos de radar especiales para detectar a estas aves o el empleo de depredadores naturales como las rapaces. Todo ello manejado de la forma más adecuada, evitando el sufrimiento innecesario a las aves.

Actualmente, éste es el único avicida autorizado en Europa. No hay más ejemplos y, como vemos, su uso es particular y excepcional, aunque puede emplearse en otros casos bajo la autorización correspondiente. Por lo general, como ya hemos comentado otras veces, el control de aves se lleva a cabo a través de la instalación de medidas disuasorias como pueden ser los pinchos antiposamiento o las redes y mallas. También se comercializan diversos repelentes, cuyo objetivo es crear una sensación desagradable en las palomas y otras aves para que terminen abandonando los lugares donde se posan habitualmente. En España, también se emplean otros métodos como los dispositivos sonoros para ahuyentar a las bandadas de estorninos, el uso de señuelos en forma de ave rapaz o el suministro de piensos anticonceptivos. En base a la propia definición de los productos TP15, se podría plantear la siguiente cuestión para futuros post. ¿Podrían considerarse los quimioesterilizantes para aves como avicidas?

Sin embargo, en otros países son más frecuentes las autorizaciónes para el control de plagas de aves a través de avicidas. En EEUU la Agencia de Protección Ambiental (EPA) lleva autorizando desde el año 1972 el uso de un producto llamado Avitrol, como avicida. El biocida, también empleado en algunas zonas de Canadá, afecta al sistema nervioso de las aves, provocándoles vuelo errático, convulsiones y la muerte trascurridos unos cuantos minutos. Según los responsables de su comercialización, este producto no está diseñado para matar a las aves, sino para provocarles una serie de “reacciones indoloras” que tienen como objeto espantar al resto de aves. Aun así, reconocen que algunos ejemplares mueren al ingerirlo.

A pesar de que su aplicación debe realizarse por profesionales autorizados, con la formación adecuada, y de que su distribución debe ser limitada, para que sea ingerido por un número reducido de aves seleccionadas, su utilización genera una gran controversia. El hecho de que las aves sufran innecesariamente, los episodios de pájaros cayendo del cielo repentinamente o la intoxicación secundaria de otros animales, tanto salvajes como domésticos, ha llevado a que se prohíba su uso en algunas zonas de ambos países norteamericanos.

En resumen, en España y demás países europeos no se pueden usar avicidas para el control de aves, con la excepción del caso detallado anteriormente. Las actuaciones llevadas a cabo por los profesionales están encaminadas principalmente a la adopción de medidas de exclusión, junto con cambios en determinadas conductas ciudadanas como la de evitar la alimentación de aves en la vía pública. Si tiene un problema con palomas u otras aves, contacte con Biodal Control Ambiental.