Un estudio realizado por expertos de la ASPB y el Museu de Ciències Naturals de Barcelona concluye que administrar desde 2017 el fármaco veterinario anticonceptivo nicarbacina a poblaciones de palomas (Columba livia) en Barcelona no ha conseguido reducir su densidad, ni en las zonas tratadas ni en la población total de estas aves en la ciudad. Estos resultados se contradicen con la valoración del Ajuntament de Barcelona respecto a la efectividad de este controvertido y caro método de control de estas aves plaga.

La nicarbacina es un medicamento antiparasitario ampliamente utilizado para tratar la coccidiosis en los pollos de engorde, uso para el que está autorizada en la UE. Sin embargo, esta sustancia tiene también un efecto esterilizante en las aves, cuando se suministra de forma continuada y en unas dosis determinadas.  Este efecto esterilizante, que es reversible tras unos dias de no consumir la sustancia, ha sido aprovechado para aplicar la nicarbacina al control de poblaciones de palomas en algunos municipios, entre ellos Barcelona.

Desde el inicio, este uso de la nicarbacina ha creado controversias y levantado críticas entre expertos del sector de control de plagas. ¿Porqué? Por una parte, por la cuestionada legalidad de su uso como producto para el control de aves plaga, es decir como biocida, ya que no está registrada de acuerdo al Reglamento 528/2012, relativo al uso y comercialización de biocidas, y no ha sido sometida al proceso de evaluación del riesgo para la salud y el medio ambiente al que la Agencia Europea para las Sustancias Químicas (ECHA) somete a toda sustancia biocida para su autorización en la UE. 

Pero, al parecer, la nicarbacina si que esta autorizada en Italia como medicamento veterinario indicado para la inhibición de la fertilidad de las palomas, y en España se está utilizando en virtud de lo dispuesto en el Real Decreto 1132/2010, sobre la prescripción excepcional de medicamentos veterinarios, con previa comunicación al órgano competente de la comunidad Autónoma donde se vaya a utilizar, y no como un biocida aplicado al control de plagas. Por lo que los sectores críticos consideran que la nicarbacina aplicada al control de aves plaga deberia someterse al proceso de evaluación de biocidas de la ECHA, como se ha hecho por ejemplo en EEUU, donde este uso de la sustancia para reducir la fertilidad de las aves está registrado como plaguicida por la USEPA.

Por otra parte, se cuestiona  la posibilidad real de inhibir la reproducción a largo plazo y su efectividad en la reducción de las poblaciones, ya que las palomas deben ingerir el producto de forma continuada y en dosis diarias de, como mínimo, 8gr para ser efectivo, lo que es dificil de controlar en poblaciones salvajes de aves,  y por último existen también comentarios sobre el muy elevado coste de este tipo de tratamiento. 

En Barcelona, el proyecto de control de palomas con maíz tratado con nicarbacina (nombre comercial Ovistop), iniciado en el 2017 y gestionado a través del Servicio de Ecopatología de Fauna Salvaje (SEFaS) de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), da respuesta a la preocupación y la demanda de una parte de la ciudadanía de controlar la sobrepoblación de estas aves  mediante un método más ético y respetuoso con el bienestar animal que las prácticas de captura y sacrificio utilizadas anteriormente. 

Evaluación de la efectividad del tratamiento en Barcelona

Destacados científicos del Museu de Ciències Naturals y la Agència de Salut Pública de Barcelona, algunos con una amplia experiencia en el control de plagas y la sanidad medioambiental, Juan Carlos Senar, Tomás Montalvo, Jordi Pascual y Helena Navalpotro, realizaron el estudio Nicarbazin has no effect on reducing feral pigeon populations in Barcelona, publicado recientemente en Pest Management Science, en el que evaluan la efectividad del tratamiento con nicarbacina en Barcelona durante el primer año de aplicación, entre marzo de 2017 y febrero de 2018.

Según este estudio, el tratamiento con Ovistop como método ético para reducir la excesiva población de paloma doméstica de Barcelona no tuvo el efecto deseado.

En el 2017, el Ayuntamiento de Barcelona instaló 23 estaciones de cebado con maíz tratado con nicarbacina, complementadas con 10 estaciones de control con maíz sin tratar. Se realizaron censos de las aves dentro de un radio de 200m alrededor de cada estación de cebado. También se censaron 28 círculos de 200m de radio distribuidos aleatoriamente a 200m de las estaciones y otros 28 círculos de control distribuidos también de manera aleatoria alejados más de 500 metros de las estaciones. Estos mismos círculos fueron censados en las dos ocasiones, antes y después del tratamiento.

Por otra parte, también se evaluó el tamaño de la población de palomas en toda la ciudad antes y después del tratamiento.

Los datos obtenidos en estos censos revelaron que la densidad de palomas salvajes no descendió después de un año de tratamiento, ni en los círculos alrededor de las estaciones de alimentación con nicarbazina ni en las áreas alrededor de las estaciones de control a 200 y> 500 m de los comederos. El tamaño de la población en los círculos de placebo aumentó después de un año en un 10% y el censo de palomas para toda Barcelona mostró un aumento del 10%.

En base a estos resultados los autores concluyeron que el tratamiento con nicarbazina no resultó efectivo y desaconsejaron su uso como método de control de palomas, al menos en las grandes ciudades.

El Ayuntamiento de Barcelona discrepa

Según una nota publicada hace pocos días por el Ayuntamiento de Barcelona, el sistema implantado de administración de maíz con nicarbacina si está funcionando, y tiene previsto seguir con su ejecución durante 2020.  Según el Ayuntamiento, al inicio del tratamiento, en el 2017, en las zonas donde se instalaron los dispensadores de pienso había una población de 3.801 palomas y en el último balance, de noviembre del 2019, la cifra ha bajado hasta un total de 1.814 palomas. Se previó que la evolución de la población de palomas en cinco años mostraría una reducción del 71,5 %. En la nota se argumenta que Las cifras muestran la eficacia del sistema como herramienta de gestión ética para la ciudad, con el que la disminución de la natalidad ha permitido reducir a la mitad el número de palomas de las zonas tratadas sin necesidad de realizar ninguna captura.

La solución a este enigma de contradicciones podría estar en las metodologias empleadas para realizar los censos. Al parecer el censo realizado para el Ayuntamiento se realiza contando las palomas que van a comer el pienso cuando éste es dispensado cada mañana y se contabiliza la población tratada, lo que los autores del estudio Nicarbazin has no effect on reducing feral pigeon populations in Barcelona consideran un error metodológico. Entre otras cosas, porque en Barcelona existe una gran competencia para el pienso tratado gracias al importante aporte de alimento, a veces más atractivo, que ofrecen a las palomas un determinado colectivo de ciudadanos, y a la posibilidad apuntada de que el tratamiento del maíz con silicona, para proteger el pienso esterilizante frente a la humedad, disgustaria al paladar de las palomas, que acabarian no acudiendo a las estaciones de cebo.

En cualquier caso, en lo que todas las partes están de acuerdo es en que la solución a la sobrepoblación de palomas en Barcelona pasa principalmente por invertir en reeducar a los ciudadanos para que no administren alimento a las aves. 

Fuente: TOTBarcelonaAjuntament de Barcelona