Los investigadores de Zurich han estudiado el atrapamoscas, el más conocido y emblemático de las plantas carnívoras. Descubrieron un nuevo mecanismo que podría usarse para capturar presas de movimiento lento, como larvas o babosas.

Los investigadores de Zurich han estudiado el atrapamoscas, el más conocido y emblemático de las plantas carnívoras. Descubrieron un nuevo mecanismo que podría usarse para capturar presas de movimiento lento, como larvas o babosas.

Se sabía que la Venus atrapamoscas (Dionaea muscipula) atrapa insectos y arañas utilizando un mecanismo que cierra sus hojas cuando una presa toca dos veces los pelos sensibles en el espacio de 30 segundos. La reacción fisiológica se desencadena por estos dos impulsos eléctricos consecutivos.

Investigadores de la Universidad y el ETH Zurich ahora muestran en la revista PLOS Biology que un solo contacto lento y prolongado es suficiente. Para este trabajo, los científicos utilizaron notablemente sensores de fuerza extremadamente sensibles y sistemas microrobóticos ultraprecisos para reproducir artificialmente los movimientos de una presa en los pelos sensibles de la planta.

Esto confirmó que se requieren dos pulsos. Pero el modelado por computadora sugirió que un movimiento de escape lento también podía activar el mecanismo al enviar dos pulsos eléctricos por contacto. La cosa podría ser verificada experimentalmente.

En el estado abierto, las hojas del atrapamoscas Venus son curvas y bajo tensión, como un resorte de hoja. La señal eléctrica provoca un ligero cambio en la curvatura de las hojas, y la trampa se cierra en una fracción de segundo.