La duración de la temporada en la que las interacciones entre garrapatas y humanos pueden ocurrir parece estar alargándose, debido al incremento global de la temperatura. A pesar de la disminución de horas de luz en invierno, en Escocia se han detectado larvas y ninfas de Ixodes ricinus que no entran en diapausa y permanecen activas unidas a aves silvestres para alimentarse durante los meses de invierno.

 

La garrapata Ixodes ricinus es uno de los vectores más relevantes en Europa, por su capacidad de transmitir patógenos como el virus de la encefalitis transmitida por garrapatas y la bacteria Borrelia burgdorferi, causante de la borreliosis de Lyme.

Como garrapata de regiones templadas, Ixodes ricinus tiende a estar más activa en primavera y otoño, y muestra una diapausa morfogenética y conductual en respuesta al frio y al acortamiento de las horas de luz en invierno. Su desarrollo y cambio entre estadios vitales larva/ninfa/adulto, para los que necesitan ingerir sangre, tiende a detenerse con temperaturas bajas.

Por el contrario, el aumento de temperatura acelera el desarrollo entre estadios, lo que puede producir un aumento en el tamaño de las poblaciones de garrapatas, y las primaveras cálidas conducen a un inicio más temprano del comportamiento de búsqueda de hospedadores en las garrapatas, lo que podría aumentar el período estacional de contacto potencial entre estos arácnidos y los humanos.

Las enfermedades transmitidas por garrapatas son un problema de salud pública cada vez mayor en Europa y se especula que esto se debe, en parte, al cambio climático, que afecta a la biología del vector. Por ejemplo, la extensión de los rangos de latitud norte y de altitud de I.ricinus, atribuida a condiciones invernales más suaves, va acompañada de una mayor prevalencia de encefalitis transmitida por garrapatas.

Pasar el invierno en el hospedador

Si bien ya se conoce que la temperatura afecta al comportamiento de búsqueda de hospedadores en las garrapatas, un estudio realizado en el oeste de Escocia analiza también como afecta el calentamiento climático a la población de Ixodes ricinus que se mantienen unidas a sus hospedadores (aves silvestres) durante los meses de invierno. En el estudio se relaciona las temperaturas con la cantidad de larvas y ninfas de garrapatas detectadas en aves silvestres, autóctonas y migratorias, durante el invierno (noviembre-febrero) en una zona rural, dominada por colinas y donde el uso de la tierra es principalmente la cría de ovejas y la silvicultura, durante un período de 25 años.

Los resultados de este estudio muestran claramente que algunas larvas y ninfas de Ixodes ricinus permanecen activas durante inviernos templados y se unen a las aves para alimentarse durante los meses de frio. Los datos sugieren que este hábito es relativamente más frecuente entre las ninfas que entre las larvas, y que algunos individuos no entran en diapausa y permanecen activos, si la temperatura lo permite, a pesar de la corta duración del día.

En el estudio, ejemplares de Ixodes ricinus se hallaron parasitando a 16 especies de aves, predominantemente en aquellas que se alimentan en el suelo. No se encontraron adultos de I. ricinus unidos a ninguna de las 21.731 aves capturadas, lo que coincide con otros estudios en que los adultos de esta especie de garrapata no se alimentan de aves.

Las garrapatas alargan su actividad debido al calentamiento global

Aunque las larvas tienden a adherirse a pequeños hospedadores vertebrados y las ninfas a hospedadores pequeños y medianos, la alta proporción de larvas  (75% de larvas, 25% de ninfas) halladas en las aves es sorprendente, dado que los adultos de I.ricinus generalmente no ponen huevos hasta la primavera y las larvas inician la búsqueda de hospedador a partir de mayo.  Se considera que la temporada de actividad de búsqueda de hospedador en I.ricinus se inicia con las ninfas, y que el aumento de temperatura puede adelantar este comportamiento a una época del año en que las larvas de esa temporada todavia no han salido del huevo. Esto sugiere que las larvas halladas en las aves entre noviembre y febrero son larvas que eclosionaron en el verano / otoño anterior y que no lograron encontrar un huésped para alimentarse hasta el invierno.

Los resultados del estudio sugieren que el calentamiento global ya ha aumentado la duración de la temporada de interacción entre garrapatas y humanos, y que un mayor calentamiento en el futuro probablemente aumentará aún más la actividad de las garrapatas en invierno.  La actividad y la abundancia de Ixodes ricinus están influenciadas por muchos otros factores además de la temperatura, como el uso de la tierra y la distribución de las poblaciones de ciervos, que pueden interactuar con los efectos del cambio climático.

Todavía es incierto si el aumento global de la temperatura aumentará el riesgo de enfermedades transmitidas por garrapatas, pero parece ser una consecuencia probable, que, según los autores, merece más investigación y vigilancia.

 

Fuente: Ixodes ricinus parasitism of birds increases at higher winter temperatures, Journal of Vector Ecology