Los expertos aseguran que es más destructiva incluso que la avispa asiática, que ha arrasado muchas colmenas desde que se asentó en España en 2010

 

 

El avispón gigante japonés (Vespa mandarinia japonica) es la subespecie más grande del avispón gigante asiático o avispa mandarina (Vespa mandarinia) y, por lo tanto, el avispón más grande del mundo. De momento, no se tiene constancia de este en España, pero los apicultores están atemorizados porque desembarque aquí próximamente, según han manifestado este fin de semana en la XXXI Feria Apícola Rías Baixas celebrada en O Porriño (Pontevedra).

Aseguran que se trata de una especie aún más letal y destructivaque la avispa asiática (Vespa velutina), que se comporta como especie invasora en Europa desde su llegada al suroeste francés en 2004, donde desembarcó de la mano de un barco de cargaprocedente del continente asiático. Desde entonces ha atacadocolmenas y causado importantes daños y alarma social en los lugares afectados, que temen ahora la llegada de esta otra especie asiática de características similares.

“No queremos crear alarma, pero sí una clara advertencia para que no pase lo mismo que con la velutina”, ha exigido Esther Ordóñez, la presidenta del consejo regulador de la Indicación Xeográfica Protexida Mel de Galicia, que ha alertado, además, de que el avispón japonés, que se sabe que ya se ha extendido más allá de Japón, de donde es endémico, “es muchísimo más invasivo y destructivo”.

En España, las asociaciones de apicultores de Guipúzcoa confirmaron la llegada de la Vespa velutina tras encontrar los primeros ejemplares en 2010. En 2011, los mismos aparecerían en Galicia y, a día de hoy, también se encuentran en Cataluña, Aragón, La Rioja y Mallorca. Se desconoce exactamente el número de nidos de abejas melíferas europeas con los que ha acabado la velutina, pero este no es menor teniendo en cuenta su potencial colonizador.

Y es que, las abejas europeas, que son las que dan de comer a los apicultores españoles, no cuentan con una estrategia eficaz para defenderse de las asiáticas. De hecho, estas últimas, tras localizar una colmena, dejan marcadores de feromonas a su alrededor que atraen rápidamente a los ejemplares de su misma especie.

Acto seguido, atacan a las productoras de miel, pudiendo un avispón gigante japonés matar a cuarenta abejas europeas en un minuto para alimentar a sus larvas. En consecuencia, siguiendo esta misma regla de tres, un grupo de treinta avispones puede destruir una colmena entera de unas treinta mil abejas en poco más de tres horas.

He aquí la preocupación de los apicultores gallegos, que temen que la llegada ahora de una nueva especie asiática vuelva a encarecer los costes de la producción de miel. Por ello, han aprovechado la feria para reclamar a los ejecutivos autonómico y central que tomen medidas de control biológico para impedir su llegada. Esto supone la introducción de depredadores como el halcón abejero u otros para controlar las poblaciones de avispas asiáticas.

A día de hoy, forman parte de la Indicación Xeográfica Protexida Mel de Galicia 3.500 apicultores a cargo de 176.000 colmenas. Esta es la denominación de origen con más colmenas adscritas de entre todas las mieles que se producen en España y en Europa, y también cuenta con el mayor número de apicultores.

Pese a la calidad del producto, la renta que les proporciona la producción de miel es para ellos complementaria, si bien aspiran a poder vivir algún día exclusivamente de esta actividad, pues la demanda actual ya supera la producción. Sin embargo, para que esto ocurra, es imprescindible evitar la llegada a España del avispón gigante japonés, así como retirar los nidos de las avispas asiáticas ya asentadas aquí.