Los bienes del patrimonio cultural se hallan expuestos a organismos biológicos, como hongos, líquenes o bacterias, que pueden alterarlos y deteriorarlos. La tarea de investigar estos procesos de biodeterioro para combatirlos es compleja y requiere de métodos analíticos de aproximación. Una investigación realizada en el IPAH desarrolla una metodología para el estudio de la adecuación y eficacia de tratamientos biocidas en trabajos de conservación de bienes culturales.

El estudio del biodeterioro que experimentan los materiales que forman parte de los bienes culturales y la evaluación del comportamiento de los tratamientos biocidas para combatirlos es el tema de la tesis doctoral desarrollada por Marta Sameño Puerto, investigadora del Laboratorio de Biología del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH).

El objetivo principal de este trabajo es proponer y desarrollar una metodología para el estudio de la eficacia de los tratamientos biocidas en el ámbito de la protección del patrimonio cultural, asi como sus posibles interacciones, incompatibilidades o sinergias, con otros tratamientos que normalmente se aplican con ellos en las tareas de restauración.  Finalmente, también se estudia el efecto de estos biocidas sobre las características y la durabilidad del sustrato donde son aplicados.

La investigadora ha aplicado esta metodología a distintos casos de estudio de monumentos de especial interés en el Patrimonio Histórico andaluz en los que ha intervenido el IAPH, que cubren un amplio rango de materiales a tratar y de organismos que pueden causarles alteraciones. Asi, se incluyen materiales inorgánicos como la piedra, el ladrillo o la pintura mural y materiales orgánicos como la madera o el cuero, que pueden sufrir procesos de biodeterioro ocasionando cambios en sus propiedades físicas, químicas y estéticas.

Los casos estudiados son: la portada de la iglesia del monasterio de Santa Paula de Sevilla, los atauriques del Salón Rico de Abd Al-Rahman III del conjunto arqueológico de Medina Azahara (Córdoba), las pinturas de la Sala de los Reyes de la Alhambra de Granada y la Maqsura de la Mezquita de Córdoba.

Organismos nocivos y tratamientos biocidas

El biodeterioro de las obras de arte se entiende como una alteración de los materiales que las constituyen, debido a la actividad metabólica de una o más poblaciones de microorganismos u organismos.

Marta Sameño hace en su tesis un recorrido por los principales grupos de organismos causantes del biodeterioro en función de los materiales de los bienes culturales, en como son los mecanismos físicos y químicos del biodeterioro, en los daños estéticos y en los aspecto morfológicos de las alteraciones biológicas. Asimismo, detalla los tipos de biocidas aplicados para cada tipo de tratamiento, en base al organismo y al material a tratar. Así, en el caso de materiales pétreos y cerámicos, principalmente alguicidas/liquenicidas: sales de amonio cuaternario (Preventol Ri80, New Des 50, Biotin T y Biotin R). Mientras que para los materiales orgánicos y las pinturas,  fundamentalmente fungicidas: voriconazol, tiabendazol, nanopartículas de óxido de cobre, nanopartículas de óxido de zinc y nanopartículas de dióxido de titanio.

El trabajo detalla también la metodología utilizada para el estudio del biodeterioro y las técnicas de análisis, incluyendo la toma de muestras, la estimación directa e indirecta de microorganismos y el diagnóstico de la actividad biodeteriorante de los organismos sobre el material.

Finalmente, se abordan los métodos de prevención y control del biodeterioro, entre ellos la aplicación de biocidas, y su evaluación. Los parámetros que se emplean en la evaluación de los tratamientos biocidas son fundamentalmente dos: el estudio comparativo de la eficacia de los biocidas y el estudio de la interacción o compatibilidad del biocida con el material, en cada uno de los casos objeto de estudio.

Fuente:   Sameño Puerto, Marta: El biodeterioro en edificios del patrimonio cultural: metodología de evaluación de tratamientos biocidas