Un nueva nueva trampa inteligente, desarrollada en el proyecto europeo REMOSIS, permite cuantificar e identificar los mosquitos capturados de forma automatizada y prácticamente en tiempo real. Esta herramienta está pensada para agilizar y hacer más eficiente la labor de los entomólogos en los programas de vigilancia de mosquitos, de gran relevancia para proteger la salud pública.

Con el incremento de los viajes globales y el flujo de mercancías, las diferentes regiones del mundo experimentan también un desplazamiento involuntario de animales y plantas no nativas. Estas especies invasoras, entre las que destacan los mosquitos, pueden plantear problemas no sólo ecológicos al competir con especies autóctonas, sino también de salud pública, ya que son vectores potenciales de enfermedades exóticas, como el mosquito tigre asiático, Aedes albopictus.

Los sistemas de salud pública, con sus redes de vigilancia y su evaluación de riesgos necesitan adaptarse a esta situación en evolución.

La monitorización de posibles mosquitos vectores forma parte importante de esta vigilancia en toda Europa, donde las autoridades de salud pública tienen implementados programas de vigilancia utilizando trampas para determinar la actividad y el desplazamiento de las poblaciones de estos insectos. Pero incluso utilizando las trampas más eficientes, la monitorización requiere mucho tiempo y trabajo: los técnicos de campo tienen que desplazarse hasta las trampas, recoger la captura y, de vuelta al laboratorio, identificar las especies de interés.  Esto no solo dispara los costes de los programas de vigilancia sino que también limita su eficiencia. Los datos suelen estar disponibles solo después de días, o incluso semanas.

Proyecto REMOSIS

El proyecto europeo de investigación y desarrollo REMOSIS (Remote Mosquito Situation and Identification System), aborda este problema. El proyecto, con apoyo del programa Horizon 2020 de la UE entre febrero de 2016 y enero de 2018,  ha conseguido desarrollar un dispositivo de vigilancia de mosquitos inteligente.

La nueva tecnología automatiza la detección y el recuento de mosquitos y proporciona información fiable de forma electrónica y casi en tiempo real. Por lo tanto, permite actividades altamente enfocadas y eficientes de control de vectores, reduciendo los costes de operación en un 80%.

Sin duda, un cambio importante en la vigilancia de los mosquitos.

El dispositivo BG-Counter

 

La empresa alemana Biogents será la responsable de la comercialización a nivel mundial de esta tecnología, alimentada por energía solar.

El dispositivo incluye la trampa BG-Sentinel, ampliamente utilizada por profesionales para la monitorización y vigilancia de mosquitos, especialmente de especies Aedes, el dispositivo BG-Counter, que diferencia automáticamente a los mosquitos de otros insectos capturados en la trampa, los cuenta y, de forma inalámbrica, transmite los resultados a un servidor en la nube y el dispositivo BG-Eye capaz de diferenciar las especies de mosquitos de interés.

 

Mediante una aplicación web es posible gestionar las trampas y obtener información sobre los patrones de actividad diaria, los indices de densidad de adultos, la dinámica de la población y la efectividad de las actividades de control. El BG-Counter permite realizar mediciones en tiempo real, desde cualquier lugar del mundo, así como modelos de predicción y análisis histórico de las áreas infestadas.

BG-Counter registra también datos ambientales locales, como la temperatura o la humedad relativa y permite gestionar la trampa y la aplicación de atrayentes de manera remota.

El dispositivo BG-Eye

Por último, el dispositivo BG-Eye permite la identificación biométrica de los mosquitos en pleno vuelo. Se trata de un nuevo sensor capaz de medir características biométricas, combinado con técnicas de aprendizaje automático que utilizan redes neuronales convolucionales, que permite la diferenciación automática de especies de mosquitos.

Todo ello permite a los profesionales del control de vectores establecer programas de vigilancia con una cantidad y precisión de datos sin precedentes, superando las limitaciones asociadas a la inspección manual.

En el desarrollo han participado la empresa alemana Biogents, experta en trampas para el control de mosquitos,  la universidad griega Technological Educational Institute of Crete- TEIC, experta en detección automática de especies y la start-up hispano-alemana Irideon, especializada en el internet de las cosas.

higiene ambiental