Su imagen aumentada es tan aterradora como su modus operandi. La mosca asesina o predadora persigue hasta alcanzar en vuelo a otros insectos, y tras inyectarles un veneno succiona todo su interior. Un equipo de científicos ha descubierto una nueva especie –Trichoura pardeos–, cuyo género habita exclusivamente en ambientes áridos del sur de África.

En vuelo pueden parecer un insecto más, pero si las observamos bien nos daremos cuenta de que son letales. Las moscas predadoras de la familia Asilidae, con más de 7.000 especies, se caracterizan por acosar a avispas, abejas, libélulas, mariposas, escarabajos, saltamontes, arañas e incluso a otras especies de moscas, a las que atrapan en pleno vuelo e inyectan su veneno. Este disuelve rápidamente el interior del insecto para que la mosca pueda succionarlo. Su comportamiento extremadamente depredador les ha validado el nombre de ‘asesinas’.

En diciembre de 2015, el investigador Torsten Dikow, del Smithsonian Institution National Museum of Natural History (EE UU), descubrió unos especímenes que pertenecían en principio a la especie Trichoura tankwa, de un género de moscas asesinas que vive exclusivamente en Sudáfrica, en ambientes extremadamente áridos.

Como los ejemplares no pudieron ser fácilmente identificados, Dikow, junto a Jason Londt, del KwaZulu-Natal Museum en Sudáfrica, comenzó a analizar todos los ejemplares disponibles en los museos de historia natural.

En el estudio, publicado ahora en African Invertebrates, los investigadores han certificado el hallazgo de una nueva especie –Trichoura pardeos–, descubierta en 2004 en la Tierberg Nature Reserve en la provincia de Northern Cape en Sudáfrica, así como el establecimiento de una nueva tribu. El género Trichoura consta ahora de siete especies.

La nueva especie de mosca asesina vive en una gran colina rocosa, donde la vegetación es escasa y las plantas que sobreviven se han hecho resistentes a las sequías.