Por Child Proofing Our Communities

Las condiciones de las escuelas

La atención nacional se está centrando cada vez más en las pobres condiciones de las escuelas de Estados Unidos. Hace unos años la Administración de EEUU efectuo una gira por las escuelas destacando la necesidad de renovar y construir escuelas a través de todo el país.

Al tener un número récord de estudiantes, el problema aumenta. Se espera que la matrícula en escuelas públicas primarias y secundarias entre 2005 y 2014, sea de 50 millones de estudiantes. Se necesitarán casi 3.000 escuelas más para dar cabida a esta oleada. El Congreso ha pedido que se active una ley de construcción y modernización de las escuelas que provea miles de millones en fondos para ayudar a las comunidades en el ámbito local, para construir y renovar 6.000 escuelas.

Los pesticidas hacen inseguras las escuelas

Nos enfrentamos a una generación completa de niños que son cada vez más hiperactivos, de lento aprendizaje y de mal comportamiento en la escuela. Numerosas evidencias científicas documentan el rol que los plaguicidas juegan en esta epidemia. Un documento titulado: Amenaza Tóxica para el Desarrollo Infantil, resume la más reciente evidencia que liga el uso de los plaguicidas más comunes con la hiperactividad y el daño cerebral permanente. Incluye una investigación que vincula a los plaguicidas combinados –como los usados en la agricultura y que típicamente escurren al agua de nuestros subsuelos- con daños a los sistemas inmunológico, hormonal y nervioso de las personas.

Las escuelas son tratadas de manera regular con estos productos, sin que la mayoría de los padres de familia se percaten de estos posibles peligros. Los padres tienen el derecho de saber sobre los productos químicos y los riesgosos a los que se exponen sus hijos y a exigir alternativas.

Hay que asegurar que cada niño tenga un entorno de aprendizaje en un medio ambiente seguro y saludable

Nos encontramos en una encrucijada crítica. Las leyes que podrían salvaguardar a nuestros hijos de ser expuestos a los plaguicidas están bajo control. Hay un número importante de escuelas estableciéndose en terrenos contaminados sin las guías protectoras contra la exposición de los niños a tóxicos en suelos, aguas y aire. El retraso en la toma de acción expone aún más a los niños a estos productos químicos en las escuelas, centros de cuidado infantil, y centros de enseñanza. Debemos actuar ahora, antes de que los niños sufran daños innecesarios.

La campaña Protegiendo la Salud de los Niños en Nuestras Escuelas tiene  como finalidad contactar a todas las persona y entidades para unir los esfuerzos  a través de todo el país, levantar la conciencia de las posibles amenazas tóxicas de la salud de los niños, y promover las medidas preventivas que más los protejan.

Recomendaciones para Programas de Manejo Integrado de Plagas en las escuelas

  • La participación en un comité de Manejo Integrado de Plagas, de la escuela u otro grupo formal debe estar disponible para padres de familia, estudiantes con edad apropiada, maestros y otros miembros de la comunidad.
  • Deben usarse primero controles preventivos y alternativos de plagas. Entre estos se incluyen medidas sanitarias que eliminan el hábitat de las plagas, remedios en los edificios que tapen el acceso de las plagas y medidas de mantenimiento que prevengan la infestación de éstas.
  • Si las plagas presentan peligros reales a la salud y a la seguridad, sólo deben usarse los pesticidas menos tóxicos y nunca con propósitos meramente estéticos.
  • Si se usan plaguicidas, éstos deben ser los menos tóxicos que se encuentren y limitar estrictamente su uso. Bajo ninguna circunstancia se deben usar plaguicidas que causan cáncer, daños al sistema reproductivo y al sistema nervioso, trastornos al sistema hormonal (endocrino), daños al sistema inmunológico o que son tóxicos agudos.
  • Si se han de aplicar los plaguicidas menos tóxicos, se debe notificar por adelantado a padres de familia, estudiantes y maestros a través de un escrito y exhibirlo en tableros. La notificación debe incluir los pesticidas que serán usados, los efectos a la salud asociados al exponerse a ellos, información sobre a quién recurrir en caso de emergencia, documentación de porqué es necesario usarlos y el derecho de pedir otras alternativas.

El uso de plaguicidas y dónde situar las escuelas son sólo dos de los muchos problemas ambientales existentes en nuestros sistemas escolares. Otras preocupaciones incluyen ventilación, calidad del aire, productos escolares tóxicos, renovación, mantenimiento y sanidad. Diversos grupos en EEUU están trabajando en estos asuntos. Apoyamos el crecimiento continuo de la campaña y estamos comprometidos para trabajar unidos en desarrollar estrategias y herramientas para crear ambientes más saludables en las escuelas y comunidades, para todos los niños.

Debemos reducir la exposición química en el ambiente escolar por el bien de todos. Los padres, maestros, administradores y otros que participan en la enseñanza y en que los niños se desarrollen para ser adultos productivos, sanos y educados son los defensores más naturales de los niños. A medida que se tiene más información acerca de la especial vulnerabilidad y susceptibilidad de los niños a los riesgos para la salud por la exposición química de bajo nivel, estos defensores deben actuar para eliminar aquellos riesgos.

Se esfuerza por educar respecto a la gravedad de estos problemas a los padres y a quienes toman las decisiones en las escuelas. Los participantes están organizando a los padres, maestros, profesionales de la salud, oficiales escolares, activistas del ambiente y la salud pública y otros para que actúen a todos los niveles para asegurar la protección de los niños.

La Campaña Protegiendo la Salud de los Niños en las Escuelas

La campaña Protegiendo la Salud de los Niños en Nuestras Escuelas, esta representada por un grupo de personas que trabajan en todos los estados para sustituir o eliminar el uso de los plaguicidas más peligrosos en las escuelas estatales y locales. Este grupo esta desarrollando una política de “ Excelencia ” para el Manejo Integrado de Plagas en las Escuelas y de esta forma interpretar y aplicar esta política en la comunidad.

A pesar de que inicialmente se pensaba que estas políticas eran protectoras, algunas de estas  políticas usadas actualmente no han eliminado las exposiciones de los niños a los productos más dañinos para el control de las plagas. Un gran porcentaje de escuelas, incluso muchas que han aprobado estas políticas, continúan usando plaguicidas ‘de alto riesgo’.

El Manejo Integrado de Plagas (MIP) significa varias cosas dependiendo de quién lo defina. Incluso las regulaciones federales, estatales y locales definen el MIP de formas muy diversas. Ninguna ley define el uso del término. Algunos estados y localidades lo definen de la misma manera que nuestra Política de ‘Excelencia’ propuesta para el MIP en las escuelas. Otros adoptan todos los métodos del Manejo Integrado de Plagas disponibles, dándoles a los plaguicidas el mismo énfasis.

De hecho, rara vez se encuentra una compañía u operador de control de plagas que describa su programa como algo que no sea MIP, a pesar del amplio uso de plaguicidas de alto riesgo. La mayoría de las definiciones les dan el mismo peso a los plaguicidas de alto riesgo y al uso de métodos alternativos. Estos programas no consisten en acciones esenciales para controlar adecuadamente los problemas de plagas  y el seguimiento de la población de la plaga y prevención de infestación. Los programas eficaces del MIP se concentran en reducir los riesgos asociados con los plaguicidas y eliminar el uso de estos de alto riesgo en las escuelas. El auténtico MIP le da prioridad a los métodos de control no químicos y recurre a los métodos menos tóxicos como último recurso.

La Política de Excelencia en el Manejo Integrado de Plagas en las Escuelas, de la campaña Protegiendo la Salud de los Niños en Nuestras Escuelas, está dirigida a aclarar esta confusión con una definición modelo.

La misma refleja el trabajo de muchos grupos que han tenido éxito en la protección de los niños contra la exposición a pesticidas tóxicos en sus comunidades locales.

Resultado de una enorme cantidad de investigación, fue creada para proteger la salud de los estudiantes y del personal escolar y manejar de manera efectiva los problemas de plagas en las escuelas.

La Política de Excelencia en el Manejo Integrado de Plagas en las Escuelas

El Manejo Integrado de Plagas es un programa que practica la inspección del lugar y el seguimiento de las poblaciones con plagas, evalúa la necesidad del control de la plaga y usa uno o más controles físicos, biológicos y culturales. La prevención del problema de la plaga mediante métodos no químicos es el principal medio para el control de la plaga. Los productos y las técnicas de pesticidas menos tóxicos sólo son usados como último recurso.

Esto significa explícitamente que el MIP es un método de mantenimiento de edificios y terrenos que impide que las plagas entren en los edificios y disuade el uso de los alimentos y el agua y las actividades que atraigan plagas. Se usan trampas para determinar las clases y las cantidades de plagas. Si no se puede impedir la entrada de las plagas o controlarlas mediante condiciones de salubridad y mantenimiento adecuados, puede escogerse un método para el control de la plaga de una lista aprobada de opciones menos tóxicas para el control de la plaga.

Productos menos tóxicos aprobados para el control de las plagas

  • Ácido bórico y tetrahidrato octobrato disódico
    · Geles de sílice
    · Tierra diatomácea
    · Carnadas no volátiles para insectos y roedores en envases resistentes o sólo para tratamiento de grietas
    · Insecticidas con base de microbios
    · Insecticidas botánicos (sin incluir los piretroides sintéticos)
    · Agentes de control biológico vivos, tales como parásitos y predadores
    · Productos con base de jabón
    · Tratamiento de frío con nitrógeno líquido, artículos electrónicos, calor y luces.

Todos los contratos de control de plagas deberían incluir las siguientes disposiciones:

  • Cada visita de servicio debe ser llevada a cabo por un operador certificado mayor de 21 años e incluir una inspección minuciosa de todas las áreas del contrato para detectar la presencia de, y las condiciones propicias para, las infestaciones de plaga.
  • El operador debe revisar el Diario de Observación de Plagas antes de cada servicio.
  • El operador tiene que aceptar todos los términos de la Política Escolar del MIP y cumplir con todos los deberes para el control de la plaga como los explica la política.
  • En cada visita debe prepararse un informe de servicio escrito que conste el nombre de la escuela; la fecha de la visita; la hora de llegada y de salida; el nombre del técnico; una breve descripción del servicio proporcionado; el nombre, la ubicación, las cantidades y el método de aplicación de los pesticidas usados; observaciones reales de plaga; personas contactadas; y condiciones que contribuyan con los problemas de plaga actuales o potenciales.

Frecuentemente se requieren zonas de contención para las escuelas en comunidades rurales y agrícolas donde se aplican pesticidas en campos agrícolas de una manera que, al ser arrastrados por la corriente de aire, caen sobre la propiedad escolar. El comité y el coordinador del MIP deben determinar si corresponde una zona de contención en su distrito escolar (o para ciertas escuelas dentro del distrito).