Por M. G. Rojas y J. A. Morales-Ramos

 Introducción

El uso de cebos de acción retardada es uno de los métodos más efectivos para controlar colonias de termitas subterraneas. Los cebos consisten en sustratos combinadas con toxinas de efecto retardado tales como: boratos o reguladores del crecimmiento como en el caso de sulfuramida, hexaflumuron, o diflubenzuron. El sustrato de los cebos esta compuesto principalmente de celulosa y esta orientado a inducir el consumo por termitas subterraneas con el proposito de servir como  vehículo del ingrediente activo, en otras palabras el insecticida o toxina.

La efectividad de los cebos depende en grán parte de la tasa de consumo de éstos por las termitas obreras y su ditribución al resto de la colonia y reina.

Materiales y Métodos

El contenido de amino acidos libres, acidos grasos, carbohidratos, y sales fueron determinados en 9 especies de madera (Tabla 1) consideradas como altamente preferidas por la termita subterranea. El contenido de amino acidos se determinó vía el uso de cromatografía liquida de alta precisión (Dionex DX-500) y el método modificado de FMOC (Mazarese y Aig 1986). El contenido de acidos grasos se determinó de acuerdo al método de Martinetti usando el sístema combinado de cromatografía de gases y espectrometro de masas , Hewlett Packard GC/MS 6890.

Table 1. Especies de madera estudiadas por su valor nutritivo a Coptotermes formosanus

Nombre común                             Nombre científico                                                  Clave

Pino loblolly                                  Pinus taeda L.                                                          PiT

Abeto Douglas                               Pseudotsuga menziesii (Mirb.)                                  PsM

Maple de azúcar                            Acer saccharum Marsh.                                            AcS

Fresno americano                          Frexinus americana L.                                             FrA

Nogal americano                            Carya illinoensis (Wangenh.)                                   CaI

Tulipero                                         Liriodendron tulipifera L.                                         LiT

Liquidambar                                  Liquidambar styraciflua L.                                       LiS

Encino rojo                                    Quercus rubra L.                                                      QuR

Abedul amarillo                             Betula alleghaniensis Britton                                    BeA

 

Se ha demostrado que la madera en proceso de descomposición posee substancias atrayentes para las termites subterraneas en una revisión acerca del comportamiento de forrajeo de estas termitas. Los autores del estudio, Rojas y Morales realizaron una encuesta de árboles infestados por termitas subterraneas  para determinar existencia de asociaciónes con hongos presentes en estos árboles. Los autores determinaron que Curvularia lunata (Wakker), un hongo común del suelo, fué el hongo que se presentó con mas frequencia en las muestras colectadas. Para determinar la contribución potencial de nutrientes por este hongo, 10 muestras de cada una de las 9 especies de maderas preferidas fueron esterilizadas en autoclave a 250ºC por 20 minutos. Las muestras se intodujeron individualmente en cajas  Petri conteniendo medio de cultivo (PDA) esteril y se inocularon con el hongo C. lunata. Las cajas con las muestras de madera y el inóculo se incubaron en la obscuridad en una cámara bioclimática por 30 días a 30ºC. Al final del período de incubación, las muestas de madera se analizarón químicamente para determinar el contenido de ergoesterol por medio de cromatografía líquida  de acuerdo al método reportado por Morales-Ramos.

Este sustrato se formuló con el proposito de simular la composición nutricional de las especies de madera indicadas en la tabla anterior.

Evaluaciónes de laboratorio.

Para evaluar la preferencia de las termitas subterraneas  entre este sustrato y madera de pino loblolly (Pinus taeda L.), se diseñó un experimento de doble selección. Los resultados de esta evaluación fueron reportados por Rojas y Morales-Ramos.

Las unidades experimentales consistieron de 3 cajas de plástico connectadas entre ellas con un tubo flexible de tygon  (PVC o cloruro de polivinilo), transparente con un díametro de 6.25 mm. Una de las cajas o la caja de nidificación se uso para mantener a las termitas y las otras 2 fueron usadas como cajas de forrajeo para la selección de las muestras por las termitas.

Previo a la introducción de las termitas, 4 litros de una mezcla de arena, tierra para plantas, agua y polimero higroscópico se agregaron a cada una de las cajas de nidificación. Se hizo un pequeño agujero en la parte baja central de cada uno de los lados de estas cajas, con el proposito de insertar un pedazo de 10 cm de largo del tubo de tygon. El otro extremo del tubo se insertó a un conector de plástico con forma de “Y”. Luego, 2 pedazos de este tubo se insertaron en cada uno del los brazos del conector. Cada una de las terminales de estos 2 tubos se conectaron a su vez a una de las cajas de forrajeo o caja de preferencia  (12.5 .X 12.5 X 4 cm (capacidad de 591-ml), la cual contenía 80 ml de una mezcla de tierra para plantas y arena a una porporcion de 1:1.

Evaluaciones de campo.

Un estudio comparativo entre el sustrato experimental y la madera de pino, con referencia a poblaciones naturales de las termitas subterraneas, se realizó en el parque de la Ciudad de Nueva Orleans. Se establecieron 100 puntos de referencia o sitios experimentales para la colección de datos. Los sitios experimentales se distribuyeron equidistantemente cada 3 m, y se enmarcaron en un cuadro con dimensiones totales  de 9 m de ancho y 99 m de largo. Una unidad de sustrato (50g) cubierta con parafina se introdujeron en un tubo de plástico (previamente perforado) usados en centrifugación de liquidos. Los tubos fueron tapados y se enterraron en cada sitio experimental a 10 cms de distancia de estacas de madera de pino loblolly (33 X 2.5 X 5 cm).

Resultados y Discusión

Composicion química de las maderas preferidas.

El Abedul amarillo presentó una concentración de amino acidos de 11.8 ppm la cual fué la mas alta observada en las especies estudiadas, seguida por la del abeto Douglas y el tulipero con 9.5 y 8.2 ppm, respectivamente (Fig. 1).

El abeto Douglas mostró la concentración mas alta de acidos grasos con 14.4 ppm la cual fué significantemente mayor que las concentraciones de estos acidos en el resto de las especies analizadas (el rango fué entre 0.7 a 6.5 ppm) (Fig. 1).  La concentración mayor de azúcares se observó en el fresno Americano con una concentración de 4.0 ppm, seguido por el nogal Americano con 3.2 ppm.

De acuerdo a los análisis estadísticos, no se encontró correlación signnificante entre el consumo de la madera por la termita de Formosa y su contenido nutritivo (R2 = 0.42; F = 1.72; df = 3, 7; P = 0.249). Estos resultados sugieren que el valor nutricional de las diferentes maderas no es el factor principal que determina las preferencias alimenticias de las termitas. Si esto fuera cierto, el abeto de Douglas debería de ser la especie de madera mas preferida por las termites de Formosa.

Figura 1. Contenido nutricional en partes por millón de 9 especies de madera preferidas por la termita subterranea de Formosa. El Cuadro 1 describe las claves de las especies usadas.

Sin embargo, Morales-Ramos y Rojas  reportaron que las maderas de  abedul, liquidarma, pino del Parana, maple de azúcar, y nogal Americano son significtivamente mas preferidas por las termitas  que el abeto Douglas. Una explicación a este hecho pueden ser las altas concentraciones de terpenoides (Fig. 2) que el abeto Douglasr contiene; las cuales fueron 4 veces mayores que aquellas que se encontraron en el resto de las especies de maderas analizadas.  La preferencia alimenticia en termitas subterraneas bien puede ser un balance entre la estimulación y la disuación  en el comsumo de un tipo de madera.

Las muestras de madera inoculadas con C. lunata presentaron un rango de concentraciones de ergosterol que vario entre 50 y 200 ppm. De acuerdo a los resultados obtenidos, las muestras de las maderas que no se inocularon con este hongo no tuvieron ergoesterol. En general, las concentraciones de acidos grasos fueron significantemente mayores en las muestras de maderas con hongo que aquellas sin hongo.

 

Figura 2. Contenido de compuestos terpenoides en 9 especies de madera preferidas por la termita subterranea de Formosa. El Cuadro 1 describe las claves de las especies usadas.

Siguiendo los propositos de esta investigacion, la formulación del sustrato para el cebo se diseño para obtener un producto con un contenido nutritional óptimo para las termitas subterraneas de Formosa. Se asumió que lo óptimo es la concentración maxima de cada uno de los nutrientes encontrados en los analises químicos de las maderas preferidas por estas termitas. Tomando como referencia los análisis químicos de la madera inoculada con el hongo, ergosterol se agrego al sustrato y la cantidad de acidos grasos se incremento a 125 ppm.

Conclusiones

Las termitas subterraneas  consumieron por día un promedio de 32.2 ± 50.8 mg del peso seco del pino loblolly y 249.7 ± 178.3 mg peso seco del sustrato del cebo. Estas diferencias en consumo fueron altamente significativas (t = 6.9, df = 68, P < 0.0001) como se puede observar en la  Fig. 3 para cada uno de los 5 grupos de termitas.

Las evaluaciones a nivel de campo, mostraron que los tubos que contenían las unidades con sustrato fueron detectadas y consumidas 10 veces mas frecuentemente  que las estacas del pino loblolly. Un total de 30 sitios experimentales mostraron actividad forrajera de termitas exclusivamente en los tubos conteniendo el sustrato, 3 sitios experimentales mostraron actividad en ambos, tubos y estacas y en ninguno de los sitios experimentales se detectó actividad forrajera de termitas exclusivamente en las estacas. El análisis estadistico mostró que los tubos con el sustrato fueron explotados mas frecuentemente  (Z = 5.52, ±_ = 0.05, df = 99) que las estacas de pino. Estos resultados muestran que termitas subterraneas de Formosa prefieren el sustrato del cebo sobre la madera de pino loblolly en condiciones de  laboratorio y de campo.

Figura 3. Consumo en mg por día de peso seco de madera de pino loblolly (PiT) y sustrato para cebo, de 5 grupos de termitas subterraneas en el laboratorio.

Como conclusion, podemos decir que estas termitas prefieren el sustrato del cebo en situaciones donde fuentes alternativas de alimento consisten principalmente de madera de pino. Rojas y Morales-Ramos  reportaron que la incorporación de inhibidores de la síntesis de quitina en este sustrato del cebo en concentraciones de 250 ppm no alteró esta condición de preferencia. Una nueva formulación, la cual consiste de la mezcla de este sustrato con 250 ppm de diflubenzuron se ha estado probando en condiciones de campo.