Por Esinal Ediciones

Las carcomas son un grupo de insectos xilófagos de ciclo larvario que atacan la madera, ya sea madera perteneciente a estructuras, como madera ornamental. Las larvas son las responsables de atacar la madera desde dentro, por eso resulta tan difícil detectar una plaga de carcoma hasta que los insectos en su fase adulta realizan el orificio de salida en la superficie de la madera.

En España las tres familias de carcoma más extendidas son anóbidos, líctidos y cerambícidos, que se diferencian por su apariencia física y por los elementos de madera que atacan, además de por las consecuencias que provocan.

Estas especies de coleópteros  perforan la madera en la que construyen galerías y a la cual dañan, produciendo un característico polvo o serrín llamado también quera.

La plaga de carcoma en edificios es fácil de reconocer, pero más por sus huellas (orificios y serrín) que por la visión del insecto en sí, ya que su aspecto mucha gente lo desconoce. La carcoma coloniza y daña la madera en estado de larva (gusano), pero justo antes de salir al exterior sufre una metamorfosis a coleóptero con capacidad de volar. Su vida al exterior es de pocos días: deposita sus huevos y muere.

Desarrollo de la carcoma

La carcoma se desarrolla en dos fases distintas, la primera de ellas es en forma de larva o gusano, sufriendo posteriormente una metamorfosis que la convertirá en un pequeño escarabajo.

La que realmente es más peligrosa para nuestros muebles o piezas de madera es la primera, la fase de larva, en la cual tendremos que tener especial cuidado de prevenir su ataque si todavía no estamos infectamos por la plaga o saber los métodos y remedios caseros para eliminarla si por el contrario ya hemos detectado que la pieza está infectada por carcoma.

Efectivamente, sólo es en su fase larvaria cuando la Carcoma ataca a la madera ya que ésta constituye su alimento. Posteriormente, una vez realizada la metamorfosis de carcoma larva a coleóptero, sus costumbres alimenticias se modificarán radicalmente: no ingerirán ningún tipo de alimento en su fase adulta y ya no será la madera su fuente de alimento.

Distribución y características

Viven en todo el mundo. El tamaño oscila entre 1,5 y 9 mm de longitud, el color del cuerpo suele ser pardo o negro y los ojos son grandes, muy separados entre sí. Los adultos tienen una vida corta y dejan sus huevos en cualquier tipo de grieta.

La carcoma es muy escasa en la naturaleza y está muy ligada al hombre; prefiere lugares a resguardo del agua y del frío, por lo que su entorno más propicio son las construcciones humanas siempre que haya madera.

Las larvas prefieren la madera seca a la fresca (recién cortada) y raramente atacan árboles vivos; sus preferencias son los muebles y construcciones antiguas.

Anóbidos

Las larvas son de color blanquecino y forma arqueada, como en los demás tipos de carcoma son las principales responsables de los ataques a la madera, ya que una vez eclosionan los huevos depositados en las fendas o pequeñas rugosidades penetran en ella perforándola con sus potentes mandíbulas y creando galerías interiores paralelas a la fibra. Los adultos son de color oscuro y suelen llevar una especie de capuchón conocido como pronoto. Al salir de la madera crean orificios circulares de 1 a 4 mm de diámetro.

Vuelan desde los meses de marzo – abril hasta septiembre, lo hacen buscando madera de la que alimentarse.

Las especies más comunes son: Calymmaderus solidus, KiesvXestobium rufovillosum, DegAnobium punctatum, de Geer;Nicobium castaneum, Ol.

Líctidos

Las larvas también son de color blanquecino y forma arqueada, suelen atacar cualquier tipo de madera con alto contenido en almidón, los orificios de salida son más pequeños, de 1 – 2 mm de diámetros, siendo el serrín resultante muy fino, de consistencia similar a los polvos de talco.

Los líctidos atacan solamente a las especies de frondosas que cumplen las siguientes características:

  • Poseer vasos de un diámetro igual o superior a 0.07 mm., tamaño a partir del cual las hembras pueden depositar en ellos sus huevos.
  • Tener un contenido en almidón elevado, superior al 3% con respecto al peso anhidro.
  • Tener una humedad del 6-32%.

Las especies más comunes son Lyctus brunneus y Lyctus linearis.

Cerambícidos

Esta familia de carcoma también se conoce como carcomas gigantes debido al gran tamaño de sus adultos. A diferencia de los otros tipos de carcoma, las larvas decerambícidos son de un color blanco amarillento, y con anillos bien marcados. Además poseen potentes mandíbulas que usan para excavar galerías de sección oval, a veces paralela a la fibra. El serrín resultante de los agujeros de salida es bastante grueso y de forma cilíndrica.

En España las especies más comunes de cerambícidos son las siguientes:

Hylotrupes bajulus, L. Insecto de 10-20 mm. de longitud, de color marrón o negro, protórax con dos tubérculos brillantes y glabros, élitros con dos bandas transversales, más o menos continuas, de pubescencia gris. Ataca generalmente a la albura de coníferas, puesta en obra y seca. Los daños ocasionados por esta especie adquieren gran importancia en madera de carpintería y en tarimas, decreciendo con la edad de la madera.

Hesperophanes cinereus, Vill. Insecto de 13-24 mm. de longitud, de color marrón rojizo, con pubescencia jaspeada de color gris, los élitros son cilíndricos y redondeados en el ápice, las antenas de los machos alcanzan el ápice de los élitros y las de las hembras los dos tercios. Ataca exclusivamente a la altura de las frondosas. Se trata de una especie que es originaria del suroeste de Europa.