Por Fran Serrato

En la región viven 12.000 cotorras, casi la mitad de las que hay en España. Y 5.000 de ellas residen en la capital, según el censo elaborado por SEO BirdLife. Desde la Casa de Campo se han extendido a todos los distritos. Su crecimiento es exponencial: dado que en la Comunidad hay 5.000 parejas reproductoras y cada una pone entre cuatro y cinco huevos cada primavera, los expertos temen que puedan aumentar en 20.000 ejemplares en un solo año. El aumento de estos animales ha contribuido a provocar una merma en otras colonias de aves. En los últimos 10 años, el número de gorriones se ha reducido un 7%.1

“Si hablas con personas mayores te dicen que hay menos pájaros”, señala Juan Carlos del Moral, responsable de seguimiento de SEO BirdLife. Un censo de 2006 cifraba en 165 millones los gorriones en España. Dentro de ese 7% de caída media en toda España, el descenso más acusado se ha concentrado en la meseta norte y Aragón, donde alcanza un 19%. “Puede parecer poco, pero cuando hablamos de millones de pájaros la reducción afecta a millones de pájaros también”. En Madrid, con una de las mejores poblaciones de gorriones de Europa, existían 4,5 millones de ejemplares en 2006. “Un descenso del 7% significa 400.000 pájaros menos, advierte Del Moral.

El gorrión es un ave sedentaria, por lo que las causas de su declive —en Europa ha descendido un 63% en las últimas tres décadas— están muy unidas a su entorno inmediato. En las ciudades, la pérdida de poblaciones está vinculada entre otras cosas al electromagnetismo generado por las antenas. Así lo plantea un estudio realizado por Alfonso Balmori y Örjan Hallderg. La dificultad para encontrar alimento, la contaminación, la disminución de su capacidad inmune, el aumento de la depredación y la competencia con especies invasoras son otras de las causas. Este último factor es especialmente relevante en Madrid y está motivado por el notable aumento de cotorras, que le disputan los alimentos. “Al ser más corpulentas y fuertes, se hacen con ellos”, explica Del Moral.

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