Por Ilian Cedeño

Arturo Reyes-Sandoval, de pequeño hizo a un lado los juguetes para entretenerse con probetas y tubos de ensayo, ahora lidera el equipo que desarrolla la vacuna contra el zika en el Instituto Jenner de la Universidad de Oxford.

De acuerdo con el científico, la vacuna contra el zika estará lista entre enero y junio de 2017. Hasta la fecha se ha detectado la presencia del virus en 39 países.

El mexicano lleva 11 años trabajando  en Oxford y ha desarrollado varias vacunas contra enfermedades como el ébola, el dengue y la chikungunya. En la cura contra el zika trabaja desde diciembre de 2015 y a finales de este año comenzarán a probarla en humanos.

El zika se originó en África, donde hay muchos virus de simios; los mosquitos se infectan al alimentarse de su sangre y transmiten la enfermedad a los humanos, explicó Reyes-Sandoval, quien agregó que el zika y el dengue son de la misma familia.

Reyes-Sandoval se considera un fuerte seguidor de la doctrina de Louis Pasteur y afirma que lo que comenzó como un sueño en su infancia, ahora es una realidad, ser uno de los científicos que ayudan a curar al mundo.Arturo Reyes - Sandoval

El académico y su equipo, en el que también se encuentra César López, otro científico mexicano, ha desarrollado diez variaciones de la vacuna. “En un mes ya creamos diez vacunas, ahora tenemos que encontrar la mejor para probarla en humanos”.

La visión que tuvo de posicionarse como un experto en el área se consolidó cuando terminó su doctorado en Biomedicina Molecular de CICATA-IPN, realizado en el Instituto Wistar de la Universidad de Pensilvania.

“Una oferta interesante surgió en la Universidad de Harvard para realizar estudios de inmunología sobre una proteína que tiene un papel importante en las respuestas inmunes (SAP). Sin embargo, mi inclinación por proyectos con aplicación a enfermedades me mantuvo en la línea de terapia génica y sobre todo de vacunas”.

 

El investigador comentó que en el año 2003 hubo una visita al laboratorio de Gundi por parte de un científico británico de la Universidad de Oxford, el profesor Adrian Hill, quien posteriormente se convirtió en su mentor; “mi jefe y una de las figuras que más ha influenciado y apoyado mi carrera científica”.

Reyes-Sandoval encontró en el desarrollo de vacunas un área ideal para ser creativo y buscar nuevos métodos para “atacar” un virus o un parásito.

“En Oxford comprendí que el nicho en el que podía ser altamente competitivo y dejar huella era en las enfermedades que afectan a mexicanos y latinoamericanos. Por ello elegí trabajar con métodos para prevenir zika, chikungunya y dengue, así como enfermedad de chagas y el paludismo o malaria causado por P. vivax. Todas ellas presentes en México”, destacó.

“Mi sueño es poder crear una vacuna de utilidad en mi México y en el mundo, y que pueda salvar una vida o prevenir padecimientos graves”.

El grupo del investigador ha recibido apoyos por cinco millones de libras de instituciones como el British Council, el Newton Fund y el gobierno mexicano, entre otros. “He trabajado principalmente en la (vacuna) de malaria, chinkungunya, zika, dengue y enfermedad de chagas”, destacó el investigador.